Las manchas en la piel son el resultado de la diferente distribución de la melanina y las células que la producen, los melanocitos. La melanina es el pigmento que nos permite protegernos de los rayos solares, por tanto, al exponernos al sol los melanocitos segregan más melanina.

Los diferentes tipos de manchas que podemos encontrar en la piel:

Efélides o pecas: Son acumulaciones de pigmento de coloración parduzca, redondeadas y no uniformes que se localizan más frecuentemente en zonas fotoexpuestas como cara cuello y brazos en personas de piel blanca, intensificándose con la exposición solar, siendo por tanto más visibles en verano.

Nevus o lunares: Se trata de acumulaciones de mayor número de melanocitos afectando a las diferentes estructuras de la piel. Por tanto tendremos diferentes tipos de lunares en función de sus características. Resulta especialmente importante el control por parte del dematólogo de los lunares, sobre todo aquellos con ciertas características como son la asimetría, los cambios de coloración, la coloración no uniforme, los bordes irregulares y el crecimiento o cambios recientes.

Melanoma: Es un tumor maligno de la piel que puede confundirse con un lunar. Tiene aspecto de mancha pigmentada, de crecimiento asimétrico, de bordes imprecisos-irregulares y coloración intensamente pigmentada con zonas que lo están menos o incluso con tonalidades azuladas. Tiene un crecimiento progresivo.

Calibri (Cuerpo)

Melasma: manchas de color marrón claro o intenso que aparecen casi exclusivamente en mujeres y que se producen o agravan en el embarazo (cloasma), la toma de anticonceptivos o la menopausia. Suelen aparecer en cara, frente, mejillas y generalmente a partir de los 30 años.

Vitíligo: manchas intensamente blanquecinas bien delimitadas, de distribución simétrica con predilección por las piernas y alrededor de ojos, nariz y boca. Parece tener un origen autoinmune y se relaciona en ocasiones con problemas tiroideos.

Tratamientos anti-manchas más eficaces 

Entre los tratamientos disponibles encontramos las cremas y peelings despigmentantes, y el uso controlado por dermatólogos de determinados láseres y fuentes de luz. Generalmente el tratamiento es complejo y requiere de tratamientos combinados. No es valido “cualquier” peeling o láser, ya que muchos pueden ser contraproducentes. La fotoprotección es el pilar básico coadyuvante.

Hay que tener cuidado con las manchas que aparecen o empeoran con el sol, ya que una nueva exposición agravará o hará que reaparezca el problema.

De especial dificultad es el tratamiento del melasma, pues tiene influencia hormonal y una sensibilidad al sol extrema. Por tanto el tratamiento tiene que ser continuado y prolongado todo el año. Es posible conseguir un blanqueamiento total, pero la hiperpigmentación puede volver a reaparecer.

Por regla general siempre debéis tener en cuenta que los tratamientos despigmentantes son incompatibles con el sol, sobre todo si no somos constantes en aplicarnos una protección solar alta y adecuada. El resultado será un efecto inferior o nulo del tratamiento o incluso un efecto rebote de crecimiento de la mancha.

¿Cuál debe ser tu rutina diaria?

Por la MAÑANA… PREVENCIÓN e HIDRATACIÓN. Protege tu piel con un factor 50+ desde la mañana sobre la piel limpia. No olvides reaplicar el producto cada 2 horas y tras cada baño si estamos en la piscina o la playa. Usa sombrero y gafas, y después de la piscina o playa vuelve a limpiar la piel y aplica un serum o crema hidratante reparadora del sol.

Por la NOCHE… limpia la piel siguiendo tu rutina habitual de limpieza y elige en esta ocasión un serum y/o crema con poder renovador, regenerador y DESPIGMENTANTE para tratar las manchas. No hay problema en que las tratemos durante el verano, siempre que os protejáis bien la piel durante el día como he explicado anteriormente.

Una vez a la SEMANA… EXFOLIAR la piel de forma suave y aplicar una mascarilla hidratante al menos durante 20 minutos y retirar. Recomendamos que sea hidratante porque los tratamientos despigmentantes suelen resecar nuestra piel.

Exfoliación, el paso clave
Limpiar la piel y exfoliarla es el primer paso para mejorar la piel, sobre todo cuando hace muchos días que no se ha hecho ningún tratamiento. Con ello lograremos eliminar células muertas, impurezas, rugosidades de la piel para dejarla limpia y preparada para todos los tratamientos.
Cuando exfoliamos la piel, a la vez la limpiamos en profundidad. Eliminamos las células muertas mejorando la oxigenación, lo que mejora la formación de nuevas células, la formación de colágeno y la captación de agua externa con lo que se consigue una mayor hidratación de la piel, que a su vez se vuelve mucho más receptiva a todos los tratamientos.

Para pieles grasas, aconsejo un scrub que, gracias a las micropartículas que contienen estos cosméticos, ayudaran a arrastrar las células muertas e impurezas. El resultado es inmediato, al pasar la crema o el gel más o menos fuerte la piel queda más fina. La fuerza de exfoliación depende de la intensidad en el momento de aplicarlo. Este tipo de piel también puede usar un exfoliante ácido, aunque suelo aconsejar usar primero este tipo.

Las pieles normales y mixtas pueden usar exfoliantes también mecánicos tipo scrub y exfoliantes con AHA. Igualmente estas exfoliaciones mecánicas se pueden hacer usando un cepillo de limpieza.

En las pieles más sensibles o secas, aconsejo que se use peelings con AHA  durante poco tiempo para evitar irritarlas o los exfoliantes enzimáticos. Las células muertas se separaran por disgregación de las mismas, los pioneros de estos exfoliantes son los japoneses, y no se trata de “rascar” sino de humedecer la piel, dejar el activo encima de la piel y al cabo de un rato eliminar la misma, al aclarar se arrastran las células muertas con los enzimas.

Mascarillas, hidratación y reparación en profundidad

Las mascarillas van a nutrir y a reparar, es el tratamiento en profundidad que necesitamos después de las exfoliaciones.

Las mascarillas que nos van a beneficiar son las que contienen componentes regenerantes, como puede ser mascarillas con aceites nutritivos, con factor de crecimiento epidérmico, la baba de caracol, argireline o las que van a aportar nutrientes y minerales como el silicio, oro, perla o con colágeno y/ o hialurónico, caviar… estas mascarillas van a afinar la piel y aportar la nutrición necesaria.

Como ya hemos realizado la exfoliación, la mascarilla va a ser el segundo paso de choque.
Aconsejamos aplicarla durante la noche o cuando se tenga un tiempo extra y se esté relajada. Se pueden y deberían tener aplicadas durante un mínimo de 20 minutos, se ha de aplicar la crema para que la piel esté completamente cubierta, pues así estará recibiendo todas las sustancias beneficiosas.

Hidratración y antimanchas, mantener y tratar
Una vez hemos hecho el tratamiento de choque, ahora toca el mantenimiento, acabar con una hidratación en profundidad.
 

PRINCIPIOS ACTIVOS DESPIGMENTANTES

 ACIDO RETINOICO (TRETINOINA).

Es uno de los principios activos más utilizados en cosmética por sus tres acciones:

-Antioxidante: Esta es una de las claves ya que los procesos de oxidación y formación de radicales libres son los responsables  tanto del envejecimiento cronológico (debido a la edad) como foto envejecimiento (el sol).

-Estimula la producción de colágeno: Con la edad los fibroblastos pierden la capacidad de generar colágeno necesario para ofrecer un aspecto firme y terso. Aparece el temido descolgamiento.

-Despigmentante: Atenúa las manchas. Inhibe la melanina bloqueando la tirosinasa

Efectos secundarios: Relacionados con la irritación, sensación de ardor, descamación, dermatitis, por lo que siempre se necesita receta para su uso.

  • RETINOL

Es un derivado del ácido retinoico mucho más suave.

Está en infinidad de cremas pero muchas veces no  suele aparecer con este nombre, no pensemos que nos están engañando, aparece con nombre de esteres, palmitato, retinaldehido,etc..

  • HIDROQUINONA

Inhibe la melanina bloqueando la tirosinasa. Se suele combinar con el acido retinoico para favorecer su acción.

Efectos secundarios: Acción muy localizada y puede producir irritación.

  • ÁCIDO KÓJICO

Derivado natural que procede de los hongos y que inhibe la formación de melanina en la piel al paralizar la síntesis de L-tirosina. Esto hace que se produzca un blanqueamiento en las zonas donde se aplica.

Es común encontrar cremas con ácido glicólico potenciadas por el kojico.

  • ACIDO GLICÓLICO

El ácido glicólico (derivado de la caña de azúcar) pertenece a la familia de los alfahidroxiácidos (AHA), el grupo de cosméticos más investigado y utilizado con fines dermatológicos.

En concentraciones bajas, exfoliando sin irritar la piel. Este efecto, libera la piel de células muertas  que se acumulan en la superficie favoreciendo la renovación celular. Ayudando a alisar y suavizar la piel y aportando luminosidad.

Sin embargo, en concentraciones más elevadas el acido glicólico es muy efectivo para reducir los signos de la edad ya que favorece la renovación celular, aumentando el espesor epidérmico y la disminución de las arrugas. Por otro lado favorece la síntesis del colágeno y ácido hialurónico que aporta elasticidad y firmeza a la piel.

Está indicado también para el tratamiento del acné ya que ayuda a eliminar el exceso de grasa, sebo y otros lípidos presentes en la piel, suavizando las lesiones residuales, como las cicatrices.

En hiperpigmentaciones cutáneas la asociación ácido glicólico más agentes despigmentantes ha demostrado una gran eficacia porque el ácido glicólico favorece la penetración del despigmentante a través del estrato córneo.

  • ÁCIDO LACTOBIÓNICO

Es un PHA, renueva la piel . Es una de las innovaciones actuales para rejuvenicimiento facial ya que irrita menos. Actúa capa a capa. Lo que da una acción mas suave.  Son por ejemplo usados para conservar órganos que van a ser transaplantados.

  • ACIDO AZELAICO

Tiene propiedades para reducir el enrojecimiento y tumefacción que muestra la epidermis a causa de sufrir rosácea. Está incluido en el grupo de los ácidos dicarboxílicos.

Tiene propiedades antibacterianas y desinfecta la piel. Es utilizado para limpiar poros y espinillas debido a que reduce la colonia bacteriana.

  • VITAMINA C

-Poderoso antioxidante: que previene el daño en el ADN de las células espuestas a radicales libres o radiaciones solares.

– Aumenta la síntesis de colágeno

– Blanqueador no irritante, que al mismo tiempo reduce las líneas finas y las arrugas, minimiza el enrojecimiento y restaura la flexibilidad.

Tip: Muy útil cuando estamos utilizando un despigmentante por la noche, la vitamina-C es un perfecto aliado junto al protector por la mañana

 RECUERDA…

Tener especial cuidado con los medicamentos fotosensibilizantes, y también durante el embarazo y la lactancia, ya que hay una mayor predisposición a la aparición de manchas. Informarte y pregúntanos si tienes cualquier duda.

La fotoprotección  es el tratamiento antimanchas mas efectivo!!!

Marian Belda

Farmacéutica